Un problema de atenci?n

Por , el 5 Mar, 2006 en Salud y vidaPublique su comentarioImprimir Imprimir

El “Attention Deficit and Hyper Activity Disorder”, por definición, es la falta de concentración o dificultad para hacer tareas meniales, y se acompaña de impulsividad inapropiada para la edad del niño o niña. Existe controversia en cuanto a la incidencia pero se estima que un 5-10 porciento de los niños en edad escolar presentan este desorden, siendo más frecuente en los varones. En edad temprana no interfiere con el rendimiento académico pero en la etapa media de la escuela se comienzan a presentar los problemas.

Se puede decir que es hereditaria, y en investigaciones recientes se ha encontrado que el desorden es causado por anormalidad en neurotransmisores, las sustancias que transmiten los impulsos nerviosos dentro del cerebro.

Los síntomas pueden ir de moderados a severos, y más adelante convertirse en un problema en el medio donde se desenvuelve el niño, ya sea el hogar o la escuela. Principalmente es un problema de atención, concentración y habilidad para terminar una tarea que se comienza, otros, son por ejemplo problemas de comunicación e interacción con otros niños de la misma edad.

Cerca de un 20 por ciento de niños con “ADHD” tienen dificultades de aprendizaje y un 80 por ciento son problemas académicos; sus trabajos son desordenados hechos sin cuidado y pareciera que estuvieran con el pensamiento en otro lugar, muchos tienen de fondo problemas de falta de autoestima, ansiedad, depresión, y algunos mayores, experimentan sentimientos de frustración e intolerancia.

Siendo una situación tan frecuente y a veces no diagnosticada consideramos enumerar los signos más frecuentes para que usted decida llevar el niño a evaluación por su médico. Se pueden clasificar en tres categorías, síntomas de inatención, síntomas de hiperactividad y síntomas de impulsividad. En el primer grupo tenemos:

Síntomas de hiperactividad:

• Mueven las manos y las piernas excesivamente.
• Saltan, corren y trepan continuamente.
• Tienen dificultades para utilizar el tiempo libre en actividades que requieren tranquilidad.
• Actúan como si estuvieran siendo movidos por un motor
• Hablan excesivamente.

Síntomas de impulsividad:

• Dan respuestas aún sin haberse terminado de formular la pregunta.
• Interrumpen o se entrometen con otros.

El diagnóstico se dificulta debido a que no existen exámenes de laboratorio para detectarlo, éste se hace con base en el juicio del observador, en este caso el doctor o el maestro. Si los síntomas de al menos dos de las categorías antes mencionadas estan presentes y si el comportamiento es repetitivo en dos ambientes diferentes, puede pensarse en que existe un desorden de atención; por lo que, es indispensable una evaluación psicológica, ya que existen problemas de aprendizaje que pueden confundirse con el ADHD.

Hoy en día existen varios cuestionamientos entre los mismos médicos y los padres en cuanto a definir si se trata de una epidemia o una equivocación en el diagnóstico, pero lo que sí es cierto, es que cada vez se hace mayor la incidencia de éste problema en las escuelas.
Para introducirnos en el tratamiento a seguir en este tipo de problema, debemos decir que éste debe incluir un plan combinado en el que intervengan, por un lado, la escuela y los padres; y por otro, los especialistas: psicólogos y médicos con la respectiva medicación; que en estos casos serían medicinas psico-estimulantes, como el metilfenidato y las dextroanfetaminas.

Cerca de cuatro millones de pacientes en los Estados Unidos vienen siendo tratados por ADHD con este tipo de medicinas; y los miembros de un comité federal que se reunió la primera semana de febrero del 2006, están analizando la situación haciendo un llamado de atención en cuanto a la necesidad de disminuir el uso excesivo de estos medicamentos; cuyos efectos secundarios también vienen siendo objeto de discusión. Es por esta razón, que el comité ha planteado la necesidad de cambiar las etiquetas colocando una caja negra en ellas, como advertencia a los pacientes de sus efectos adversos sobre el corazón. Sin embargo, en este punto la FDA se muestra renuente y considera que no es necesario hacer cambios en las etiquetas actuales teniendo sólo como base datos teóricos.

En cuanto a los efectos indeseados, Steven Nissen MD, cardiólogo de la Clínica Cleveland y miembro del panel, manifiesta una seria preocupación en los peligros y los riesgos con el uso de estas sustancias estimulantes. Esta controversia viene a mencionarse luego de que médicos oficiales de la FDA reportaran 25 muertes súbitas entre personas que estaban tomando este tipo de estimulantes, y que ocurrieron principalmente en niños. Adicionalmente, un análisis preliminar de millones de historias de salud, sugirió que los estimulantes pueden causar también trombosis y serias arritmias en niños y adultos.

¿Será que nuestros niños están siendo “rotulados” o mal diagnosticados simplemente por el hecho de que se comportan como niños? Nos asalta esta duda como padres, especialmente para nuestros niños hispanos, quienes por herencia o cultura tienden a ser hiperactivos.
Los estimulantes son los medicamentos más ampliamente prescritos para los problemas de comportamiento en la infancia. Los datos presentados en la reunión de este comité fueron: 2.5 millones de niños y 1.5 millones de adultos están tomando estos medicamentos y más de 30 millones de prescripciones para estas drogas se escriben anualmente.

Si su niño ha sido diagnosticado con este desorden “ADHD”, usted esta enfrentado a una situación en la que debe discutir con el médico tratante: el tipo de medicamento y la dosis, y principalmente, si la medicina esta siendo combinada con terapia de comportamiento, la cual ha mostrado ser bastante efectiva. Los antidepresivos que también son utilizados en algunas oportunidades no son recomendados por la FDA, ya que incrementan el riesgo de suicidio.

Lo más importante para su niño es bríndarle apoyo y cariño; ayúdele en la realización de sus tareas, déle una alimentación sana y balanceada, no le permita que tome bebidas del tipo de las colas, no le premie con dulces, estos le ocasionarán una mayor hiperactividad. Piense en darle un suplemento vitamínico y de minerales los cuales no se adquieren fácilmente en los alimentos diarios.

Para mayor información, escriba a nubia@revistaelite.com
o llame al 404-325-1066

Publique su comentario