Inmigrantes: ?Corderos u Ovejas?
Por admin, el 7 May, 2006 en Zona Franca • Publique su comentario •
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El problema que atañe a los Estados Unidos en estos
momentos es sin duda el dar una solución viable para otorgar un
programa de trabajadores invitados y visas temporales a los inmigrantes.
Desde el mismo escritorio del presidente George Bush, pasando por todos
los funcionarios de la Casa Blanca, y llegando hasta la oficina más
recóndita del gobierno; nunca se imaginaron que la problemática fuera
mucho más grande y compleja que el sólo hecho de mencionar “inmigrantes
ilegales”.
El mismo presidente Bush lo ha manifestado en varias conferencias de prensa: “EEUU es un país de inmigrantes y de leyes”.
La inmigración es un fenómeno que ocurre alrededor del mundo; en los
Estados Unidos ocurrió hace décadas cuando los primeros colonizadores
arribaron a lo que hoy es Virginia. Éste, es un fenómeno que no han
frenado y prácticamente será imposible de erradicar.
Republicanos y Demócratas, ahora tratan de usar el asunto al buscar una
reforma migratoria que se “justifique” a manera de política interna de
ambos partidos, y que sirva de “excusa y bandera post electoral”. No
deberíamos descartar el que se use como vía de ataque partidista, todo
esto no se puede negar.
La solución (según ambos representantes) es difícil y compleja. Desde
el punto de vista legal, 11 millones de personas han infringido la ley.
Dar un permiso de trabajo y estadía por seis años no soluciona el
problema; si bien antes no se estructura un programa de enseñanza.
La solución que al momento se está discutiendo en la Cámara de
Representantes es mínimante conocida. Lo más acertado podría ser una
regularización de forma temporal y trasladar la seguridad hacia las
fronteras de Estados Unidos con México, para así, concentrarse en las
personas que ya están dentro del país y otorgarles un permiso que
tuviera la opción de activarse de forma automática.
Pero al término de los 6 años de permiso, el país estará en un problema
más grave, debido a que muchas familias se habrán establecido en el
transcurso de ese tiempo.
Ahora se está convocando a nivel nacional en EU un paro laboral y
económico. En seis años, y si la unión de inmigrantes sigue como está,
con una fuerza convocatoria mayor, una mejor estructura y una unión de
líderes, que empieza a trasladarse a países como México, Centro y Sur
América. Serían capaces de convocar paros laborales y económicos por
semanas. Esto no le caería bien a una economía, ni mucho menos a quien
este en el poder de gobierno.
En cuanto a la propuesta de ley, quizás existan
quienes la vean como una amnistía disfrazada y otros como una bofetada
a las leyes. Estas son mayores complicaciones que no promueven
soluciones, que es lo que el país requiere. Soluciones que garanticen
un bienestar común y embrague una maquinaria que trabaje de forma
conjunta.
Desgraciadamente pocos son los estadounidenses y muchos
los inmigrantes en su mayoría latinos, que se preocupan por interferir
y hacer que esta maquinaria arranque y tome rumbo.
La solución siempre la han tenido en sus manos el gobierno americano:
educar y mostrar que el trabajo y las contribuciones de manera conjunta
son sistemáticas para el buen desarrollo de este país que nos acoge.
La educación en el cumplimiento de las leyes y el compromiso a declarar
los impuestos son un tema que requiere de enseñanza a los inmigrantes
para el buen funcionamiento. Lamentablemente pocos han tomado la batuta
y después la sueltan.
Lamentablemente siempre han visto al latino como un rebaño de ovejas,
“suelto en la pradera” y lo tratan como tal. De vez en cuando atrapan a
uno que otro para obtener la “lana” y luego le dejan ir; otros que se
han tomado en venta y sacrificio. Pero siempre dejan a su propio ver al
rebaño; que consigan comida y agua donde puedan, donde la vean.
Al rebaño no lo educan para que aprenda; el rebaño se une y busca sus
alimentos por mera intuición y necesidad. Ahora pretenden atrapar a
todo el rebaño – lo que implica trabajo, esfuerzo y dinero – pero
siguen sin darse cuenta que el rebaño también corre, es dócil y
obediente si se le trata como se debe.
Es la conciencia la que debemos cambiar. Las sociedades están hechas de
individuos: en la sanación del individuo está la sanación de las
sociedades: la sanación global.
De nada sirve gritar libertad y amor para el mundo si estas dos
palabras brotan de nuestros labios de lo más hondo de nuestro corazón.
Sólo el que en profunda meditación se siente libre y lleno de amor
puede ofrecer y pedir estos grandes y nobles sentimientos.
Empecemos cada uno de nosotros por nosotros en recuperar la libertad y
el amor que nos dieron los cuatro elementos que nos formaron: la
tierra, el agua, el aire y el fuego. Sólo el retorno a nuestra
naturaleza y el equilibrio con estos cuatro elementos nos harán
continuar la evolución.
Decimos, ignorantes, la ley del más fuerte, del más competitivo. ¡No!
Es la ley del más armónico con la naturaleza el que podrá sobrevivir a
este caos, al que nos llevó nuestra necedad.
No culpemos a los desastres naturales, ni a la locura de algunos
gobernantes, como digo siempre, a lo largo de 15 años de escritos sobre
la naturaleza del hombre, todos somos cómplices.
Todos somos fabricantes de armas de destrucción masiva, consumidores de
experimentos totalmente ilegítimos que utilizan la vida de otras
especies, y la nuestra propia, como cobayas sin ningún tipo de
escrúpulo. Todos somos consumidores o consentidores del tráfico de
órganos, de niños, de sexo, de pornografía infantil. “Todos vertemos
residuos letales en la Madre que nos parió” (Zapata).
Señores Republicanos y Demócratas: ¿aún buscan una solución y una respuesta?
jnieves@revistaelite.com
