El ?xito de la belleza interna
Por admin, el 13 Nov, 2006 en Actualidad • Publique su comentario •
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Una deliciosa curiosidad morbosa y el deleite que produce la materialización de los sueños cuando uno es pobre y feo, me ha hecho seguir de cerca una de las telenovelas latinas más exitosas de los últimos años, “Betty La Fea”.
Reconocido retractor del efecto perverso que ejercen las telenovelas en la población latinoamericana, he de reconocer la fabulosa adicción de la que nos ha convertido en víctimas este personaje creado por Fernando Gaitan en Colombia hace algo más de ocho años, quien resaltó un problema de marginalidad de la mujer en el sentido estético de una manera humorística. Betty es la mujer fea que se ríe de ello en muchos aspectos pero que se sabe inteligente y luchadora; es como una especie de heroína “nerd” que nos dice que aún se puede triunfar con verdaderos valores, más allá de la esperpéntica apariencia que tengamos.
Ahora con nuevas víctimas de su efecto narcótico, se estrenó tímidamente en el canal ABC el pasado jueves 28 de Septiembre la versión americana, de la también conocida últimamente como La Fea Mas Bella, Ugly Betty. Sin las pretenciones que podrían tener series como Grey’s Anathomy o Desperate Housewives, y con inesperada sencillez (en la adaptación de libretos y caracterización de personajes) Ugly Betty dejó un sabor -de algo parecido al orgullo- que podemos sentir los latinos en Estados Unidos cuando vemos a nuestros amigos americanos entonando canciones de Shakira. Más aún cuando la compañía Nielsen Media Research publicó el resultado de rating de 16.1 millones de televidentes en su primer capitulo, algo no visto desde la famosa Matlock en 1995 y que llegó bien cerca al resultado de Survivor con 16.6 millones de televidentes.
Esa noche me acerque tímidamente al marco de la puerta y el televisor adentro del cuarto me invitaba frenéticamente a malgastar mi tiempo. Ya había visto algunos comerciales al respecto y no me pareció del todo descabellada la idea de seguirle el paso a la séptima versión de “Betty la Fea” (aún cuando en la anterior, “La Fea Mas Bella”, se dedicaron a reproducir e imitar los personajes de la original, sin lograr un aporte significativo al entretenimiento estúpido, ni siquiera una decente actualización de lenguaje y modismos). Así que después de “Betty la Fea” en cartoons hace algunos años en Colombia, la que fue particularmente divertida, hice caso omiso de lo que se dijera de las versiones siguientes – buenas o malas – puesto que ya estaba demasiado contento con saber que la original había sido transmitida en 92 países.
Seguí parado en el marco de la puerta como disimulando con mi roommate que andaba rondando por ahí y de pronto si la serie resultaba un fiasco me haría el loco y saldría sin mayor aspaviento. Sin embargo se dio cuenta, y al parecer ya sabia, porque dijo: “¿Are you watching Ugly Betty?” Juemadre me pescaron viendo novelas, que pena, pero saqué a relucir mi más grande excusa (hágase notar que sólo la uso para situaciones de vergüenza o riesgo extremo): “Sí, es que mi editora me obligó a escribir sobre esto, qué pereza y si no lo hago me echan, ¿puedes creerlo?”, por supuesto no tenía la más remota idea de lo que estaba diciendo, mucho menos pensar en escribir sobre la serie. Él asintió con la cabeza y se fue. Seguí parado en el marco de la puerta y la vaina empezó…
No pasó el primer minuto sin que empezara a reír y a simpatizar con la inocencia arrogante del personaje; así como de que callada manera y sin caer cuenta en lo mínimo de lo que estaba haciendo, me encontré sentado a sólo un metro de la pantalla riendo y apretándome los nudillos. Sorprendido al máximo con la parodia de telenovela (ahora llamada “Ugly Betty”) que hace Salma Hayek dentro de la serie, quien también es una de sus productoras ejecutivas, y encantado por los elementos urbanos del barrio de clase media en Queens, sin dejar de mencionar el diseño de vestuario de Patricia Field, diseñadora para el cuarteto erótico y glamoroso de Sex and the City, que esta vez hace lo que menos sabe hacer y es, vestir mal a alguien, a Betty.
En esta versión de 26 capítulos, Betty es medianamente bonita, pero nada de falsas ilusiones, la fea, fea se queda, no se hará la dichosa transformación de la mona en mujer porque esta vez la actriz no es tipo modelo, se espera que el hombre de verdad se enamore de ella por su inteligencia y sus valores, no porque se convirtió en otra bonita más del montón.
“Ugly Betty” sigue siendo “Betty La Fea” y sigue siendo latina, protagonizada por América Ferrera, lo que quiere decir que no importan los cambios que le hicieron al libreto original en la adaptación. Y para mí, que su protagonista siga siendo latina, tiene que ver con reivindicación de la inteligencia y laboriosidad de nuestra gente, en tiempos en los que nuestra estadía por aquí esta siendo tan cuestionada.
emesa@revistaelite.com
