La historia de una canci?n
Por admin, el 13 Nov, 2006 en Actualidad • Publique su comentario •
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Además de tener la opción de ganarse un Grammy Latino como mejor Producción del año, va a ser un día para sentirse orgulloso de su profesión y decir que todo valió la pena.
“Tratando de alimentar a mi familia, y sin pretenderlo, llegué a trabajar con grandes”.
Desde los 10 años Gustavo Arenas emprendió un viaje sin retorno al mundo de la música. Su inclinación hacia este arte fue bien recibida por sus padres, que lo apoyaron afortunadamente desde temprana edad, ya que era inevitable el sentirse extraño porque sus hábitos eran totalmente diferentes a los de los demás. Y esa fue la historia de Gustavo durante su adolescencia, la música por encima de cualquier rumba o paseo. Sin embargo, al terminar bachillerato, empezó a estudiar Economía, lo cual tuvo un paso efímero por su vida. Gustavo ya había decidido que su pasión estaba en la música.
Su primer salto a ese mundo lo dio cuando se inscribió en la Universidad del Valle en Colombia, en la cual duro 12 años de su vida. Más adelante, en su estadía en los Estados Unidos, recibió clases por correspondencia de la Universidad de Berkeley de Boston.
Antes de esto, cuando Gustavo era un joven adulto hizo parte de un grupo de salsa el cual llegó a dirigir. Pero su futuro se encontraría en Estados Unidos.
Al principio llegó a Miami y con muchas ganas de sacar a su familia adelante, Gustavo emprendió una ruta desconocida, al no saber cual sería su destino. Afortunadamente, poco a poco, el camino que al principio parecía incierto se iba iluminando y su situación profesional y económica lo mantenía tranquilo.
Gustavo fue, muy sagaz, y conoció a gente importante de los medios, y por medio, de sus buenos trabajos como arreglista, compositor y productor, llegó a hacer conexiones que nunca antes imaginó. Su realidad era otra, sus proyectos tenían gran talla, y sus responsabilidades eran cada vez mayores. Arenas tomó el reto, lo desafió y con pecho en alto saco lo mayor de su partida.
Son muchos los éxitos que ha tenido este gran profesional de la música, pero este es el resumen de aquellos que son recordados con más frecuencia por su sacrificio y satisfacción:
Nominado a un Latin Grammy por la composición “Como Olvidar” – Interpretada por Olga Tañón, 2002.
“Premio Lo Nuestro” por la mejor canción tropical, “Como Olvidar”, 2002.
Recibió cuatro premios ASCAP por la canción “Como Olvidar” y uno por el tema “Corazón de Mujer”, interpretado por Melina Leon, 2002.
Recibió el premio Orquídea por ser el artista colombiano de mayor éxito a nivel internacional.
Nominado por la producción del tema “No se por qué” interpretado por el cantante Chayanne.
Desde hace cinco años, Gustavo, reside en Atlanta, con su esposa y una de sus hijas, la que muy seguro va a trabajar en el medio del cine o televisión. Su otra hija trabaja para Machete Records, al igual que su hijo, quien también trabaja en el negocio de la música.
Dice estar feliz y tranquilo en Atlanta, y piensa seguir haciendo muchos proyectos, y sobre todo, ayudar a los nuevos talentos que tengan ganas de triunfar. Noviembre 2 va a ser un día crucial en la vida de Gustavo Arenas.
Es un orgullo para mi haber compartido conocimientos sobre la música con un profesional exitoso del medio.
Y, si reconocemos que el hecho de ser aficionado a la música de por vida no nos da el derecho de hablar de ella como si la profundizáramos diariamente; con más razón hay que invertir hasta la última gota de atención cuando los comentarios vienen de un maestro.
¿Y los productores, qué producen?
“Para decirte qué es un productor, primero tengo que decirte qué es un compositor, un arreglista, y cómo se combinan con la música”.
Después de esta introducción Gustavo dejó claro que el negocio de la música no es sólo lucir bonito frente al público.
“El productor de un álbum o canción es el que decide qué concepto se le va a dar al proyecto, es decir, el productor le dice al arreglista con que ritmo se va a grabar, y que instrumentos se van a implementar”.
¿Y el dinero, quién lo maneja?
“Hay otra clase de productores que son los ejecutivos, que son los que manejan la parte financiera del proyecto. Si bien, son el productor ejecutivo y el musical desempeñan tareas diferentes, pero a su vez, están ligados a esa voluntad ciega que proponen al comenzar un proyecto. El productor ejecutivo es el que escoge que disco se va a grabar, el que maneja el presupuesto para los músicos, y finalmente, el que decide el tipo de mercado y estrategias de mercadeo para el álbum o canción”.
Como productor y arreglista, ¿es difícil que los escoja un artista?
“Claro, por ejemplo, Chayanne es un artista reconocido, y muchos quieren que él interprete sus composiciones. El hecho que escojan la canción de uno ya es un premio enorme”.
Gustavo también dejó en claro que la música a pesar de ser una carrera linda tiene mucho sacrificio y trabajo duro.
“Cuando le mandan una canción a Chayanne generalmente está bien terminada, y el compositor y arreglista ya se han gastado dinero de su bolsillo. Sinceramente, hay canciones que nunca han sido escuchadas para ser tomadas en cuenta, pero esos son los riesgos que se toman en este negocio”.
Cambiando de tema (siendo Gustavo Colombiano) era imperativo que le preguntara por sus paisanos. ¿A qué se debe ese ‘boom’ colombiano desde hace aproximadamente cinco años?
“Es curioso que me preguntes eso, ya que hace años conversaba con un amigo de que por qué no habían estos artistas si Colombia tiene tanto material; además hay un ritmo en nuestro país que es totalmente original como lo es el Vallenato”.
Son muchos los ritmos en el mundo, pero según Gustavo la mayoría se derivan uno del otro, pero pocos que son completamente originales.
“La combinación del acordeón, la guacharaca, y la caja, que producen el Vallenato, fue la clave para que la música colombiana se incentivara para producir nuevos proyectos. Yo sabía que algo tenía que pasar con ese ritmo”.
¿Está Colombia en un buen momento musical?
“Sí, la gente está comprando, la música se volvió a incentivar en los jóvenes y las casas disqueras están creyendo en ellos. Es más, hay un nuevo genero musical que está dominando las estaciones en Colombia y muy pronto se va a introducir a otros países que es el tropi-pop, es decir, algo parecido a Carlos vives, o Fonseca”.
¿Pero, es bueno estimular grupos que copian estilos?
“Déjame y te pregunto algo, cuántos grupos de salsa conoces…y qué tocan todos…?”
Gustavo, ¿por qué el Reggeaton entró tan fuerte y tan rápido en tan corto tiempo?
“Este ritmo ya estaba desde hace rato en Puerto Rico, pero las disqueras no les prestaban atención porque el idioma era bastante callejero. Ultimamente el Reggeaton está adquiriendo un lenguaje más juvenil y aceptado por los jóvenes, que son los que compran la música, además de sentirse identificados con su lenguaje”.
¿Y qué futro le ves al reggeaton?
“El mismo futuro que alguna vez tuvo la salsa, o la cumbia”.
¿Larga vida al Rock en español?
El Rock todavía existe y no morirá, pero la parte tropical se va comiendo el espacio que llenaba el Rock. Este genero ya pasó a ser un clásico, es decir, una herramienta que cada músico tiene que aprender como conocimiento general”.
Ahora, hablemos de la nominación al Grammy Latino, ¿Cómo lo recibiste?
“Me tomó por sorpresa. Estaba en Colombia con una fundación para niños y me avisaron. Estoy muy contento porque yo se que los escogidos son los mejores y entre esos esta el proyecto de mi equipo. Quisiera compartir esta nominación con todos los colombianos y los que se interesan por la buena música. Además, también para los nuevos talentos que están surgiendo. Yo soy muy amigo de los nuevos talentos, y espero que se inspiren cuando vean los premios”.
Gustavo Arenas, un esposo, papá, amigo y profesional que sin dudarlo dos veces ha desempeñado cada una de sus labores de la mayor forma y sobre todo con mucha pasión. Esta es la historia de su canción.
luis.palacio@revistaelite.com
Todas las fotografías cortesía Gustavo Arenas.
