Decisiones cubanas
Por admin, el 8 Jan, 2007 en Actualidad • Publique su comentario •
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Se acaba Castro y comienza el debate…Desde el pasado mes de julio, cuando se anuncio por primera vez que Fidel Castro estaba seriamente enfermo, de manera inevitable, se comenzaron a poner en marcha los planes de lo que será la isla caribeña sin Fidel.Fidel Castro, una figura que no necesita mayor introducción más que su nombre o apellido, ha sido desde hace 50 años uno de los símbolos causantes de mayor controversia en el hemisferio occidental y en varias ocasiones en el panorama mundial. A sus 80 años de vida ha sido el líder político con mayor duración en poder en la historia moderna. Aunque no se ha revelado exactamente de qué enfermedad padece Fidel (solo se sabe que es un problema intestinal) el mundo ha puesto los ojos en lo que será el país cuando muera Castro. Hay muchos grupos debatiendo el futuro de Cuba, cada uno con diferentes sentimientos, intereses y metas. Sus posiciones son tan contrarias y disímiles que la propia naturaleza de la enfermedad de Fidel es motivo de debate. Un simple ejemplo de esto es cómo ante los medios de comunicación en los Estados Unidos, Fidel está muriendo de un cáncer terminal y en los medios cubanos se recupera de un simple problemita gástrico. Saber quien nos dice la verdad es sinceramente imposible. Para entender más a fondo lo que implica la muerte de Fidel en Cuba y en Estados Unidos, conozcamos las figuras protagónicas del estatus de Cuba después de Fidel. Raúl CastroDesde el comienzo del régimen de Fidel, Raúl ha sido la mano derecha de su hermano y el ministro militar de la isla. Cuado Fidel se encontró muy enfermo para seguir en el mando puso temporalmente a Raúl en el poder. Sin embargo Raúl no es Fidel. A Raúl, además de faltarle el carisma, el don de oratoria y la estatura de Fidel, le falta la claridad. Por un lado dice que su gobierno continuará de la manera en que Fidel lo deje, y por otro habla de resolver disputas, de abrir diálogos y hasta ha liberado del encarcelamiento a algunos presos políticos. Los analistas sospechan que con Raúl será mas fácil llevar a Cuba a una transición económica modelada como en China. No sabemos con certeza si Raúl será el que asuma el poder después de Fidel. Lo que sí podemos asumir es que Raúl percibe una creciente presión hacia el cambio, en sus propias palabras,“Fidel es irremplazable, a menos que lo reemplacemos juntos.” Nótese incluida la palabra “juntos”.El exilio cubano en Estados UnidosSolo hasta cierto punto podemos ver al exilio cubano como unidad, ya que hay extremos de opinión dentro de un grupo no muy uniforme. Sin embargo hay asociaciones menores con intereses comunes, siendo el más notable los de mayor poder económico y político. Ellos han sido el grupo que por mucho tiempo ha estado extremadamente firme en contra del régimen de Fidel. Ellos han empujado el embargo por años y las recientes restricciones de viaje a Cuba. Son los que salieron a la calle a celebrar como si Fidel hubiera muerto el pasado julio tras la noticia de su enfermedad. Para ellos el cambio en Cuba debe venir desde afuera, específicamente desde Miami y con toda la ayuda del gobierno de los Estados Unidos. Este grupo va mano a mano con el gobierno estadounidense, otra de las figuras claves, en sus planes para el futuro cubano. El gobierno estadounidense tiene los mismos planes para Cuba que para el resto del mundo: “democracia” y si para lograrla hace falta enviar soldados pues no hay por qué dudar que así seráOtra parte, quizás menos notable, de los cubanos en el exterior son los que piensan que hay que crear un dialogo entre los cubanos de la isla y los cubanos del exilio y no necesariamente imponerse a la fuerza. No sorprende que este grupo esté compuesto por exiliados llegados más recientemente a la Florida y que algunos de ellos sean jóvenes. Ellos son los que mejor conocen la actual realidad en la isla y para ellos, según reportajes de la cadena NPR, es más importante un cambio económico que ideológico.Cubanos en la isla Por ultimo hablemos de este grupo que por desgracia ha sido el que menos voz ha tenido en el asunto. Ellos son los que tienen su futuro en juego, los que se verán directamente afectados por cualquier cambio. Los disidentes, quienes dependen totalmente de ayuda extranjera, están de acuerdo en que la isla necesita libertad, especialmente de expresión, ya que muchos son periodistas y artistas, sin embargo afirman que cualquier cambio impuesto en la isla no será bienvenido sin oposición. Esto tiene mucha lógica ya que las reglas las ha impuesto Fidel. En lo que se refiere al resto del pueblo hay también diferencia de opinión. Hay unos pocos que aman a Fidel y otros pocos que lo detestan pero la mayoría se encuentra en un punto medio. Lo que si tienen dado por seguro es que Cuba es y debería ser suya, del pueblo, y que la transición económica debe ocurrir ya. Dentro de las decisiones que afronta Cuba hay una un poco más universal, si actuar como en el pasado e imponer un sistema sobre otro a la fuerza o tomar la decisión, incluyendo a todos, del diálogo. Hay una brecha y mucho odio entre partes del exilio y los que están en la isla que han apoyado la revolución. Esta oposición podría generar un conflicto bélico si no se sientan a dialogar, a escucharse unos a los otros, a llegar a entendimientos y acuerdos. Ahora, con la casi eminente muerte de Fidel Castro, los cubanos tendrán que decidir. pvillafane@revistaelite.com
