El expreso cerebro
Por Alejandro A. Leal, el 10 Apr, 2007 en Zona Franca • Publique su comentario •
Imprimir
¿Qué es el ‘Brain Train’ y por qué hoy no se ha construido?
Como todo en este estado, hay que tener en cuenta la herencia y la cultura de la sociedad. Nuestros Representantes y Senadores estatales a la hora de redactar las leyes, deben tener en cuenta, a parte de la opinión de sus constituyentes, la tradición. Eso mismo fue lo que sucedió a finales de marzo cuando la propuesta que permitiría condados y localidades organizar elecciones especiales para determinar si la venta de cerveza y alcohol se permitiría los domingos. Dicha propuesta fue enterrada en un comité, el cual, al no debatirla y votar para aprobarla o rechazarla, la relegó hasta la sesión del próximo año.
(La Asamblea General de Georgia se reúne 40 días hábiles al año, empezando el segundo lunes de enero y terminando hacia mediados o finales de marzo).
Si la tradición es tan importante, no entiendo entonces porque no se tiene en cuenta la herencia ferroviaria del estado y de la ciudad para promover una estrategia más efectiva de tránsito y transporte.
Historiadores coinciden que ya para 1850 era el estado de Georgia el que más ferrocarriles albergaba; es más, la ciudad de Atlanta se fundó con el objetivo de ser un punto céntrico de partida para varias líneas de tren.
Hoy en día la realidad es totalmente diferente. Los trenes que transitan los ferrocarriles de Georgia son primordialmente de carga; aún existen cinco estaciones donde paran los trenes de Amtrak, siendo la estación de Buckhead, la única que opera en la ciudad de Atlanta.
Desafortunadamente para unos, en cuestión de transporte, la tradición ferroviaria de Georgia, y sobre todo, de Atlanta, fue suplantada por un impulso de la construcción de carreteras. A la hora de pensar en soluciones a los problemas de transporte, la mayoría de los políticos estatales y los oficiales del departamento de transporte piensan casi exclusivamente en cómo se podrían construir nuevas carreteras y autopistas.
Si todos somos esclavos al automóvil, pues es un arma de doble filo, por un lado, nos urge que sigan ampliando las carreteras, expandiendo las autopistas, o construyendo nuevas. Pero entonces habrá necesidad de aguantar el tiempo que se tardan dichas obras y, por supuesto, la interrupción del flujo natural de las arterias que están en construcción o expansión.
Tomemos el caso de la ruta estatal 316. La construcción de nuevos puentes y carriles de acceso para las líneas de alta ocupación, HOV, se tardará tres años. Según datos publicados por la oficina nacional del Censo, la zona metropolitana de Atlanta rebasó los cinco millones de habitantes en tiempo récord, alcanzando ese quinto millón en seis años. Teniendo en cuenta esos datos, no cabe duda que una vez sea estrenado el proyecto que se supone aliviará la congestión que se forma a la altura de la 316 con la I-85, habrá mucho más tráfico del que existía al iniciarse la obra.
Entra el ‘Brain Train’
La propuesta de construir una línea de tren para transporte público y que conecte el centro de Atlanta con el centro de Athens no es innovadora. Es una idea más bien anticuada, pues dicho tren existió hace unas décadas. Pero ahora que la ciudad de Atlanta está creciendo a tan agigantados pasos, un grupo de expertos y de gente común y corriente, cansada de plantar raíces a la hora pico en sus carros, han formulado la reactivación del tren. Lo llaman el “Brain Train” porque habría estaciones en las principales universidades de la ciudad y en la Universidad de Georgia, en Athens.
La organización principal promoviendo la construcción y reactivación del ferrocarril que comunicaría las dos ciudades, llamada Georgia Brain Train Group, logró un paso importante al cierre de esta asamblea general. Se incluyeron $500,000 en el presupuesto estatal para estudiar el impacto y beneficio de darse la construcción de la línea.
El problema es que ya es el tercer estudio, y el gobierno federal ya prometió $6 millones de dólares para la construcción de la línea – desde 1999. Como siempre, el obstáculo es la terquedad de algunos políticos que permitan que el estado participe – y por ende, apruebe un presupuesto – para la construcción del proyecto.
“Metro Atlanta está ahogando su propio éxito”, dijo Emory Morsberger, principal promotor del proyecto a la revista Georgia Trend. “El tren para transporte público es la manera más efectiva en cuanto a costo, la más segura, y la más beneficiosa para el medio ambiente, que permita a una persona llegar de un lugar a otro, pero depende del gobernador y de la legislación estatal, determinar cuando se logre”.
Es difícil creer que la ciudad de Atlanta, con tantas atracciones que ofrece, no sea un punto de destino para algunas multinacionales; lo que si es evidente es que una vez planten bandera en esta ciudad, se aburrirán por la falta de verdaderas alternativas de transporte.
aleal@revistaelite.com


