Fernado Vargas: De an?nimo a maestro
Por admin, el 5 May, 2007 en Actualidad • Publique su comentario •
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Ganador del concurso de arte de Hispanic Yellow Pages
En el año 1991, Fernado Vargas fue invitado a Estados Unidos (a la ciudad de Washington para ser exactos) por primera vez con motivo de los 30 años de los Cuerpos de Paz que brindó un homenaje a los pintores del viejo Caldas. Sus cuadros fueros los primeros en venderse en su totalidad. Y fue así, como este humilde pintor costumbrista de las entrañas del eje cafetero comenzó su carrera internacional como artista.
Fernando asegura, reconociendo su fortuna, que sus dotes como pintor sobresalieron desde muy niño (a los 4 años) cuando su repetitiva destreza en las clases de dibujo no era sorpresa.
Su talento fue bien recibido por sus familiares al apoyarlo y estimularlo a desarrollar sus aptitudes hacia el arte de la pintura. Los años pasaban y su dedicación a este arte era cada vez mayor, sin embargo, y contradictoriamente, Fernando decidió estudiar Arquitectura en vez de intensificar la pintura por medio de estudios profesionales.
¿Sus motivos? Según los estándares creados por padres de familia que no consideran el arte como una alternativa conveniente para triunfar en la vida, la arquitectura es una carrera que representa un futuro económico estable; es más, estos mismos padres de familia (que todavía los hay) piensan que el artista es un vago, que carece de futuro.
Si bien, Fernando empezó sus estudios como arquitecto su amor al arte no lo dejo continuar laborando en esa profesión, obligándolo a tomar una decisión radical dejando de estudiar arquitectura y dedicándose a la pintura.
Lastimosamente, por esta razón, tuvo que abandonar su hogar y encarar la realidad por sus propios medios, empezando así, un camino hacia una nueva vida. Tristezas, decepciones, humillaciones, y desalientos, entre otros, fueron los fantasmas con los que Fernando se enfrentó día a día en esta nueva vida.
Sin estudios profesionales en pintura, y hasta a veces regateando su trabajo para poder comer o comprar materiales para seguir adelante, así entonces este fiel creyente en sus propias capacidades fue saliendo de la oscuridad.
Hasta que un buen día le llegó su oportunidad. Fernando conoció a Néstor Gustavo Díaz, un respetable crítico de artes en Colombia, quien lo halagó por sus pinturas, luego invitándolo a exponer en una gran galería en Manizales.
Este era uno de sus sueños, exponer en una gran galería, pero su fortuna le concedió mucho más. Todos sus cuadros fueron vendidos. Fue aquí donde la esperanza motivó a Fernando a seguir luchando sobre ese camino tan arduo. Tan solo tenía que seguir trabajando para anular su anonimato.
Corta historia del anónimo
En 1993, Fernando fue invitado a una de las grandes galerías en Manizales. Su felicidad era inmensa al cumplirse uno de sus más grandes anhelos. Sin embargo, este momento que parecía el más feliz de su vida se tornó en el más curioso. Bellas Artes, una escuela para forjar artistas en Colombia no estuvo de acuerdo que Fernando expusiera en esta galería tan prestigiosa al no ser un egresado de esta entidad estudiantil.
Por ende, la galería Seguros Nacional rechazó su exposición eliminando todos los ánimos de Fernando.
Este pudo ser el fin de la historia de Fernando como pintor, pero por el contrario, fue la publicidad más eficaz que sacó de inmediatamente a Fernando del anonimato. Como buen guerrero, y confiando en su talento, Vargas siguió luchando. Dos años después, la galería Seguros Nacional lo llamó son sus disculpas correspondientes para que expusiera con honores.
La recta final
A pesar de vivir en carne propia la oposición por ser un pintor nuevo, catalogado como “aparecido”, que exponía en las galerías más famosas de toda Colombia, Fernando siguió engrandeciendo su nombre y formando un futuro ilimitado a costa de esfuerzo y talento.
En el 2001 fue invitado a exponer en Suiza con resultados positivos. Para el 2003, la invitación fue para exponer en Miami y fue ahí donde decidió radicarse en Estados Unidos, llegando al país en el 2005. En estos últimos dos años, Fernando ya ha dejado muchas hullas por medio de sus obras, realizando exposiciones en diferentes ciudades, incluyendo un mural en la ciudad de Nueva York.
Últimamente, el maestro Vargas fue el merecido ganador del concurso realizado por las paginas amarillas Casablanca, confirmando su don artístico y visión de ideales.
Entre sus futuros proyectos esta hacer un mural de gran escala en la ciudad de Nashville, Tenn., a raíz del tema de la inmigración y enmarcándolo como un “Movimiento Pacifico Cultural”. Además, seguirá exponiendo en diferentes ciudades del país tanto como en otros continentes.
Fernando Vargas, oriundo de Chinchiná, Colombia, maestro en pintura pastel y óleo en lienzo, enfocado en reflejar las diferentes culturas, como se entrelazan una y la otra, y como se benefician mutuamente, costumbrista y enamoradizo del paisaje, es un valuarte hispano más que se esfuerza día a día para dejar lo mejor de nuestra cultura en este país.
lpalacio@revistaelite.com
Para mas información y apreciación de las obras de Fernado Vargas diríjase a www.jfvargas.com (http://www.jfvargas.com)
