Primero de mayo de 2007
Por admin, el 13 Jun, 2007 en Comentario • Publique su comentario •
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Manifestaciones entre el desánimo y la incertidumbre
Como en 2006, el Primero de Mayo de este año miles de inmigrantes, en su mayoría de origen latino, salieron a las calles para exigir sus derechos ante el gobierno estadounidense. Ciudades como Los Ángeles, Chicago, Detroit, Washington, Denver, Phoenix y Nueva York presenciaron marchas en las que se hicieron diversas peticiones, siendo las más importantes: el paro a las redadas y deportaciones clandestinas, la apertura de un camino hacia la obtención de la ciudadanía americana y un trato humano por parte de los militares que vigilan la frontera entre México y Estados Unidos.
Las manifestaciones del Primero de Mayo contaron con un buen número de asistentes, pero no captaron el interés de los medios y público en general como el año pasado. En 2006, las cadenas de televisión, los diarios, la radio y los medios electrónicos estaban al pendiente del eslogan “Un día sin inmigrantes”. Durante el mes de abril, diversas instituciones hicieron un llamado a la comunidad para que asistiera a las marchas. Incluso por el correo electrónico corrieron varias versiones de un mismo mensaje que promulgaba el no consumo de productos o servicios de origen norteamericano. Así pues, el Primero de Mayo se convirtió en un acontecimiento que sin duda tuvo repercusión a nivel nacional. “Democracy Now” en su emisión del 19 de abril de este año declaró que el Primero de Mayo de 2006 hubo alrededor de 1.5 millones de personas en las calles; la manifestación masiva se convirtió en la más grande registrada en la historia de Estados Unidos.
No obstante, en 2007 los eventos carecieron de tal efervescencia. El mes de abril transcurrió con menos actividad por parte de los medios, los llamados de apoyo hacia la comunidad fueron menos visibles y las cadenas de correo electrónico no circularon con la misma velocidad.
Esto no quiere decir que no haya habido movilización por parte de activistas e instituciones de ayuda al inmigrante. Según Javier Rodríguez, militante latino perteneciente a la March 25th Coalition de Los Ángeles, en una entrevista con la reportera Amy Goodman, dijo que para mediados de abril de este año se contaba con la participación de 73 grupos de apoyo en cerca de 75 ciudades.
La estructura y organización para llevar a cabo las demostraciones de protesta tomó un tiempo considerable, el segundo gran boicot se puso en marcha y se esperaba contar con una asistencia parecida a la del año pasado.
Con todo, los cómputos hechos por los medios de comunicación reportaron cifras mucho menores al millón de personas. De acuerdo con la BBC, una de las pocas cadenas de noticias que otorgó un número redondo el día 2 de mayo, fueron alrededor de 200,000 personas las asistentes a las marchas; siendo Chicago, con aproximadamente 150,000 participantes, la ciudad que registró más actividad. Por supuesto, el número es discutible, pero aún así la participación ciudadana fue visiblemente menor.
¿A qué se debe esta baja en los números? Las respuestas que han surgido hasta ahora se inclinan hacia el desánimo y el miedo de los inmigrantes. Por una parte, varios organizadores de las demostraciones dijeron a los medios que las energías de los trabajadores sin documentos y sus familias estaban disminuyendo, ya que de mayo de 2006 a mayo de 2007 no se habían observado muchas reformas por parte del Congreso norteamericano. Por otra parte, acá en Georgia, el miedo de los indocumentados a ser identificados o deportados por la policía aumentó este año. Es oficial que a partir del primero de julio habrá un conjunto de leyes que penalizarán a aquellos empleadores que conscientemente contraten a trabajadores sin papeles.
Además, la policía tendrá el derecho a pedir la identificación oficial de los empleados por las empresas sancionadas. Jerry González de la GALEO (Georgia Association of Latino Elected Officials) comentó a la agencia de noticias Associated Press que la comunidad inmigrante estaba muy ansiosa y tenía miedo de las consecuencias que las manifestaciones pudieran traer a posteriori.
El estado de ánimo ha cambiado considerablemente de un año a otro y, aunque muchas personas salieron a las calles en señal de protesta, es evidente que ciertos factores aumentan la incertidumbre y la ansiedad en las diversas comunidades de inmigrantes indocumentados.
De ahí que surjan cuestionamientos como: ¿Qué irá a suceder en 2008? ¿Veremos cambios sustanciales en las regulaciones migratorias durante este periodo? ¿Cuál es el impacto de las manifestaciones a largo plazo? Podemos lanzar al aire nuestras predicciones, sin embargo no es posible asegurar nada concluyente. Si bien es cierto que después de la manifestación masiva de mayo de 2006 se rechazó definitivamente la propuesta de ley del senador James Sensenbrenner y se planteó una vez más la revisión de la propuesta hecha por los senadores Chuck Hagel y Mel Martinez, este año la Casa Blanca llegó a un acuerdo que representa un retroceso en cuanto a las reformas legales de carácter migratorio.
La propuesta actual fue anunciada hace unos días por el senador demócrata Edward Kennedy y tiene como primicia el otorgar un estatus legal a alrededor de doce millones de personas por medio de una visa especial llamada “visa Z”.
Si se aceptara en el Congreso este camino hacia la legalización, los inmigrantes elegidos tendrían que pagar alrededor de $5,000 dólares para comenzar el proceso y también tendrían que regresar a su país de origen por un periodo de al menos un año al momento de ser aceptados como candidatos al visado. Asimismo, el tiempo que tomaría llegar a una resolución final en cada caso sería de aproximadamente trece años.
El debate sigue en pie y las opiniones varían considerablemente por parte del gobierno y la comunidad en general. De cualquier modo, concluyo que la movilización civil ha logrado influenciar la toma de decisiones dentro del Congreso de Estados Unidos. Las marchas no han sido en vano; nos hacen ver que este asunto aún no se ha cerrado y queda mucho por discutir.
aplasencia@revistaelite.com
