?Perdimos?
Por admin, el 7 Jul, 2007 en Zona Franca • Publique su comentario •
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Con la negativa del Senado para debatir y aprobar una reforma migratoria por 46 votos a favor y 53 en contra, necesitando 60 votos para pasar a la Cámara y de ahí salir aprobada la tan esperada y necesitada ley, quedan entre el tintero algunas consideraciones.La primera es que no todos los Demócratas, son tan Demócratas, ni todos los Republicanos son tan Republicanos como pregonan. La votacion a favor fue de 33 votos Demócratas, 12 Republicanos y un voto independiente. La votacion en contra fue de 37 votos Republicanos y 15 Demócratas más un voto independiente. Esto nos indica que en política estadounidense los Demócratas y los Republicanos no son un bloque compacto.Se enfrentan mentalidades y posiciones, y como vemos hay Republicanos de mentalidad liberal, hay Demócratas ultra conservadores y viceversa por supuesto. La observación surge del hecho de que, de hispanos o latinos que pueden votar en Estados Unidos, el 40 por ciento se declaraba Republicano en las pasadas elecciones presidenciales. Lo que nos enseña que debemos fijarnos bien qué posición tiene cada político que solicita nuestros votos diciéndonos que tenemos que desarrollar y fortalecer nuestro poder político para defender nuestros intereses como comunidad. Los que son residentes hoy deben convertirse en ciudadanos pronto para participar en las próximas elecciones presidenciales y legislativas, los ciudadanos estadounidenses latinos deben analizar mejor por quién y por qué van a votar por determinado candidato teniendo en cuenta primero nuestros intereses como comunidad latina. Los que no sabemos cómo funciona el sistema para elegir Senadores o Congresistas, estatales o nacionales, debemos aprender a conocer el sistema político de este país con el fin de usar el poder político a nuestro favor. Con nuestro poder económico no es suficiente. Las cosas no van a cambiar si no participamos activamente en política, unidos y defendiendo nuestros intereses como comunidad solidariamente. Lo otro que salta a la vista es que las personas en contra de una reforma inmigratoria son minoría pero hacen más ruido y están unidos y organizados. Enviaron cartas, correos electrónicos, faxes, hicieron llamadas a Senadores y Congresistas a sus oficinas. Cosa que puede hacer cualquier residente legal o ilegal manifestando su opinión. Los que estamos a favor no utilizamos suficientemente estas herramientas a nuestra disposición. Las marchas y manifestaciones que tanta presión y preocupación causaron a la clase política de este país y que llegaron a compararlas como las más grandes desde la guerra de Vietnam (recordando que fueron precisamente éstas las que precipitaron el fin de la guerra) desaparecieron como por arte de magia. Debemos recordar entonces que la unión y la organización hacen la fuerza para obtener objetivos que beneficien nuestra comunidad. Por otra parte, periódicos como el New York Times y el Chicago Tribune, entre otros, reprochan en sus editoriales a los Senadores, principalmente Republicanos, por haber perdido la oportunidad de solucionar este grave problema y de sabotear esta reforma sin tener soluciones realistas que la remplacen. Además de pronosticar la derrota de los Republicanos en las próximas elecciones presidenciales para Senado y Cámara, gracias en parte al voto hispano, que apoyará al candidato presidencial Demócrata, quien seguramente propondrá una reforma integral y humana. Ahora debemos tener en cuenta que con cualquier tipo de reforma no hubiéramos quedado contentos, y la que se propuso en el Senado tenía varios puntos, para muchos, inaceptables. Por ejemplo, la reunificación familiar ya no iba a ser posible por considerar como miembros de la familia sólo a los esposos e hijos menores de 18 años, excluyendo a padres y hermanos; los dineros que devuelve el IRS (Internal Revenue Service) anualmente no se le entregarían a los trabajadores recién legalizados y las personas indocumentadas habrían tenido que salir del país a sus países de origen para pedir sus visas Z, con la posibilidad de perder sus empleos, dejar de pagar sus cuentas y de obtener una negativa del consulado correspondiente. Por todo esto, creo que no perdimos mucho, por el contrario tenemos la posibilidad –si trabajamos unidos y organizados– de conseguir una mejor reforma migratoria integral, realista y humana que beneficie a las personas indocumentadas de cualquier país, organice los inmigrantes por venir, reunifique las familias, contribuya al progreso social y económico de este país (con lo que también se estaría ayudando a nuestros países a través de las remesas) y vuelva este país más seguro, al saber todos cuántos somos realmente, en qué trabajamos, cuántos impuestos pagamos, qué antecedentes tenemos y cuál es nuestro aporte real como inmigrantes en una nación de inmigrantes. Todo esto, lo podemos lograr si votamos en las elecciones para Presidente, Senadores y Representantes por candidatos que se comprometan con la reforma migratoria para hacerla ley lo antes posible. No nos subestimemos, nuestro voto puede hacer la diferencia entre un triunfo o una “nueva” derrota entre Republicanos y Demócratas. Entre retrógrados o humanistas. iam@revistaelite.com *Ricardo Herrera reside en la ciudad de Roswell

