De candidatos y dictadores

Por admin, el 6 Aug, 2007 en Zona FrancaPublique su comentarioImprimir Imprimir

La diplomacia y el intercambio reabrirán las puertas a Cuba Tal como fue revelado en el Washington Post hace un par de meses (y como nos lo comunicó Pamela Villafañe en la edición de mayo de esta revista) el Congreso en Estados Unidos está dispuesto a replantear las relaciones diplomáticas con Cuba.Para ser más específicos se trata del representante Republicano Jeff Flake, de Arizona, y el Demócrata Charles Rangel, de Nueva York, quienes escribieron una columna para el diario capitalino abogando por cambios en las relaciones entre EEUU y Cuba. Ambos congresistas patrocinaron una propuesta de ley que precisamente cambiaría el lenguaje por el cual se ha medido la relación de dichas naciones. “Clearly, the momentum in Congress favors a new direction in our Cuba policy,” (“Es claro que en el Congreso existe apoyo para una nueva dirección de nuestra política hacia Cuba”) dice Flake en un comunicado en su página web (flake.house.gov). Para que la iniciativa no se quede en una propuesta de las tantas que mueren en comité, el Senado también introdujo legislación destinada a cambiar la política norteamericana hacia la nación caribeña. La propuesta del Senado, patrocinada por Max Baucus (D-Montana), es la acompañante de la misma introducida en el comité de trámites (Ways and Means) en la Cámara. La pareja de “bills”, anunciada a mediados de junio implica que el Congreso tiene en la mira el cambio y qué mejor para el buen agüero que el mismo gobierno de Castro (bueno, Raúl, no Fidel) extienda unas palabras alentadoras. Todo ocurrió tras los debates de candidatos Demócratas a la presidencia, patrocinados por la cadena CNN y YouTube, el portal de internet para videos. Los senadores Barack Obama y Hillary Clinton se dieron golpes gracias a que Obama indicó que se reuniría con los líderes de Venezuela, Cuba, Corea del Norte, Irán y Siria durante su primer año como presidente (todas estas naciones siendo prácticamente enemigos de la nación americana). Clinton por su parte aprovechó y dejó claro que bajo su mando, no habría reuniones con “ningún dictador o enemigo de los Estados Unidos” agregando unos días después que el Senador de Illinois había actuado de una manera “irresponsable e inocente”. Por supuesto, al día siguiente, los encabezados en la prensa en Miami alegaban que Obama estaría dispuesto a reunirse con Fidel. Pero lo que el candidato no podría adivinar era que unas semanas después, aparecería Raúl Castro, en una celebración nacional, dando un discurso en el cual enfatizaba “cambio estructural” al gobierno cubano y ofrecía una muestra de paz al “nuevo inquilino de la Casa Blanca”. Como reporta Estrelladigital.com: “ ‘La nueva Administración tendrá que decidir si mantiene la absurda, ilegal y fracasada política contra Cuba o acepta el ramo de olivo que tendimos en el 50 aniversario de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, cuando reafirmamos la disposición a discutir en pie de igualdad el prolongado diferendo con EEUU’, recalcó. Raúl Castro se refería a la oferta de diálogo que lanzó a la Casa Blanca el pasado 2 de diciembre. “Si el próximo Gobierno estadounidense acepta la propuesta, ‘bienvenido sea’, de lo contrario ‘estamos dispuestos a continuar enfrentando su política de hostilidad, incluso durante otros 50 años’”. Por supuesto, todo depende de quién llegue a la presidencia (sea Demócrata o Republicano –aunque dudo que sea Republicano– ). Lo cierto es que resultaría “irresponsable e inocente”, para usar palabras de la Sra. Clinton, que el nuevo presidente ignore el ramo de olivo extendido por Raúl, sobre todo cuando en el Congreso circulan propuestas de ley que favorecerían, –qué digo– obligarían un cambio en las relaciones bilaterales con Cuba. Por supuesto, dichas propuestas tendrían que ser aprobadas; cosa que dependería de qué tan fuerte es aún la oposición del lobby cubano-americano a una relación diplomática con la isla. No olvidemos que en 2000 fue aprobada una ley para el intercambio agrícola, la cual permitía que dicha industria comerciara con Cuba. En 2005 la ley fue enterrada, pero son los mismos negocios agrícolas los que ahora quieren una reapertura a las vías de comercio. aleal@revistaelite.com

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