Rock City

Por , el 10 Sep, 2007 en ViajandoPublique su comentarioImprimir Imprimir

El mirador de los siete estados

A tan sólo seis millas de la ciudad de Chattanooga en el área donde se entrecruzan los estados de Georgia, Alabama y Tennessee, la magia de una montaña de agrestes formaciones rocosas, esculpida cuidadosamente por la historia, se descubre para recibir a más de medio millón de visitantes cada año.

Rock City, llamada inicialmente así por un misionero que en sus diarios de 1823 describe la colonia indígena que habitaba las inmediaciones de esta montaña rocosa, tuvo la fortuna de convertirse en propiedad de Garnet y Frida Carter, una pareja de hacendados, quienes certeramente transformaron el lugar en un fabuloso jardín privado lleno de peculiares caminos laberínticos, puentes, estaderos, estupendos miradores y mucho más.

Hacia 1930, durante los años de la depresión, la visionaria pareja Carter, siendo consientes del tesoro natural que este maravilloso lugar encerraba, decidieron abrir sus puertas al público.

Garnet Carter, el también inventor del famoso “mini golf”, adelantó una gran campaña publicitaria para dar a conocer el lugar, mientras su esposa Frida, una mujer de grandes dotes artísticos, trabajó incansablemente imprimiéndole los toques de encanto y belleza a este mirador en la frontera del cielo del que hoy todos podemos disfrutar.

En una visita a Rock City usted puede encontrarse en medio de un precioso y singular jardín con más de 400 variedades de plantas nativas, sus 4,100 pies de laberínticos senderos lo llevarán en toda una aventura. Usted se encontrará atravesando El Ojo de La Aguja o El Apretón del Gordo estrechos pasadizos donde gigantezcas rocas apenas si permiten el paso de una persona; también posiblemente se topará con una enorme formación rocosa en forma de champiñón, o con una roca de 1,000 toneladas de peso balanceada sobre un angosto peldaño.

El Parque de los Venados es otra atracción que encontrará en el lugar; el Puente del Cielo, un largo puente colgante, lo esperara a su paso. Desde El Salto del Amante (lugar reconocido así por una leyenda que cuenta cómo un indio murió siendo lanzado desde este sitio por su tribu al descubrirse el romance que aquel hombre sostenía con una mujer de una tribu enemiga) usted podrá apreciar una hermosa cascada con una caída de más de 140 pies de altura y encontrar estupendos miradores donde tendrá la oportunidad de pasar un plácido momento divisando los siente estados que pueden apreciarse desde allí (Georgia, Virginia, Alabama, Carolina del Sur y del Norte, Tennessee y Kentucky).

Su travesía culminará entrando en las entrañas de la roca donde se descubre una sorprendente caverna de hadas y gnomos, la que esconde en sus oscuros pasajes, iluminados con luces de neón, el fantástico mundo de los duendes. Esta caverna posee áreas de techo y pared recubiertas por aparentes cristales, los que realzan su magia y lo guiarán hasta la famosa aldea de Mamá Ganso, auditorio formidable, en dónde se recrean escenas de los más populares cuentos de la historia.
Termine su recorrido llevándose a casa un pequeño recuerdo artesanal y disfrutando de una agradable cena en alguno de los fabulosos restaurantes que lo esperan a la salida.

Si usted no ha visitado Rock City durante este año, entre algunos de los eventos que todavía lo esperan se encuentran:

• “Rock City`s enchanted maize”: Este evento, que se realiza entre septiembre y octubre, consiste en un extenso cultivo de maíz que se convierte en un laberinto, en el que grandes y chicos disfrutarán de la aventura de su travesía.

• “Rocktobesrfest”: Todos los sábados y domingos durante el mes de octubre se dan cita en este sitio las costumbres alemanas con buena cerveza y danzas de polka para festejar la cosecha y disfrutar del paisaje otoñal.

• Para cerrar el año, “Enchanted Garden of Lights”: desde finales de noviembre y hasta principios de enero, cerca de un millar de adornos y luces espectaculares, coros de villancicos y deliciosos bocadillos decembrinos lo esperan en la Ciudad de la Roca para celebrar la navidad y dejar en su corazón un grato recuerdo de este singular mirador en la frontera del cielo.

mprieto@revistaelite.com

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