Estudiar

Por , el 11 Oct, 2007 en ActualidadPublique su comentarioImprimir Imprimir

¿Sueño o realidad?

Siempre he considerado, y sin ánimo de juzgar a nadie, que la formación académica es una de las principales razones por las que el ser humano debe sentirse orgulloso de sí mismo. El estudio se convierte en un factor determinante para la vida de cualquier individuo. La formación académica brinda una mejor preparación, a su vez la preparación te da experiencia, experiencia que te dará la posibilidad de encontrar un trabajo justo, con un salario real, en donde se reconozcan y valoren tus capacidades. Cuando hayas alcanzado ese nivel, te darás cuenta de tu estilo de vida cambia, podrás ofrecerte y ofrecerle a tu familia unas condiciones diferentes, que sólo en muy pocos casos unos tienen por otros factores de la vida. Además estudiar es quizás el único bien que te podrás llevar a la tumba, nadie te lo podrá quitár.

Desafortunadamente los estudiantes que están por terminar secundaria o aquellos que desean continuar en la universidad se encuentran con múltiples obstáculos que les impiden seguir adelante con su formación: la motivación, el dinero, el estatus migratorio son, entre otros, los mayores impedimentos.

Para muchos jóvenes, incluso para muchos de los inmigrantes quienes ya tienen alguna formación academica en su país de origen, el estudiar o continuar sus estudios en Estados Unidos se convierte en un sueño más, ellos vienen con la ilusión de ayudar a sus familias económicamente, lo que les frena o impide ir a clases. Sin embargo, existen diversas oportunidades a tener en cuenta como una alternativa que les permita hacerlo.

A través del Departamento Federal de Educación de Estudiantes (FAFSA por sus siglas en inglés) se puede obtener asistencia financiera para personas matriculadas en un programa aprobado con alguna de las instituciones participantes en los programas del Departamento de Educación de Estados Unidos; ellos garantizan que todo ciudadano o residente tenga acceso a una ayuda económica y formación profesional.

Así mismo, hay otras fuentes de ayuda: la misma institución académica, la Agencia Estatal de Educación Postsecundaria, Programa Americorps, Programa de Becas “Robert C Byrd”, empresas y sindicatos, asociaciones (clubes, fundaciones, sociedades religiosas, asociaciones estudiantiles), Fuerzas Armadas, Departamento de Veteranos de Estados Unidos, Servicio de Impuestos Internos (IRS), y por último, las entidades financieras o bancos; ellos cuentan con préstamos especiales para educación.

Ya sabiendo que existen maneras de ayuda para continuar nuestros estudios debemos estar alerta, ya que este tipo de ayuda se presta para que personas sin escrúpulos hagan fechorías y roben identidades apoderándose de datos confidenciales, dejando arruinado el historial de crédito de la gente.

Por eso los invito a que hagan una delicada investigación acerca de las ayudas que le ofrecen. Sean precavidos a la hora de buscar información sobre asistencia financiera, es importante que comprueben la reputación de los servicios ofrecidos por particulares, asegúrense de que la información y las ofertas sean legítimas.

Hoy por hoy estudiar se ha vuelto un lujo, estudia quien puede y no quien quiere.

Si desea más información puede visitar la página
www.federalstudentaid.ed.gov (http://www.federalstudentaid.ed.gov) o llamar al número 1800-433-3243.

jtoro@revistaelite.com

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