Tijuana: La esquina de México

Por Isabel Urdaneta-Ramjohn, el 6 Feb, 2008 en Observando culturaPublique su comentarioImprimir Imprimir

Un pequeño homenaje a un rinconcito de la república azteca donde los billetes verdes y las largas líneas para ir “al otro lado” son el pan de cada día.

(Fotografías por Isabel Urdaneta-Ramjohn)Hace poco tuve la oportunidad de visitar una ciudad que me pareció sumamente irónica.Su nombre no tiene un origen claro. Según algunos historiadores, Tijuana proviene de la lengua “yumana”, la cual se hablaba antiguamente en la región, y significa: “Junto al mar”.

Tijuana, es conocida como “La esquina de México” (y no es para menos) pues está ubicada en el extremo noroeste de la República mexicana.Decir Tijuana, es evocar a la “Revu” o mejor conocida como la Avenida Revolución, donde muchos turistas tienen la oportunidad de adquirir cualquier cantidad de productos típicos mexicanos, pueden tomarse las fotos de rigor con los simpáticos burritos pintados de cebra, y sí, es verdad, también se pueden encontrar muchos medicamentos sin receta medica a muy bajo costo.Arquitectónicamente no es una ciudad muy atractiva, pero a la vez es interesante ver las contradicciones que se viven en ese rincón de México.

Pagas con dólares y te dan vuelto en pesos o viceversa. Muchos señales de transito en ingles, y cuando cruzas “al otro lado” (al decir esto me refiero al lado de los Estados Unidos), se pueden apreciar muchas señales de transito en español. En Tijuana la gente compra en Wal-Mart o en Costco, y “al otro lado” compras en “La bodega de los Hermanos López” en la San Isidro Blvd.

Quizás una de las cosas que más caracteriza esta ciudad, es que en ella se reúnen gentes de todas partes del país; y según los tijuanenses, es muy poco común encontrarse con personas que sean originarias de la zona. Normalmente provienen que otros estados (y hasta de otros países), quienes han sembrado sus raíces en Tijuana por no haber podido cruzar la frontera.

Visitar “El muro de la vergüenza” como es conocida la cerca que divide a los Estados Unidos de México, es una experiencia con una fuerte carga emocional. En esa cerca llena de cruces, se encuentra el recordatorio mas tangible de cada una de las personas que fallecieron (y la cifra va en aumento) en el intento por pasar la frontera y trabajar por mejorar las condiciones de vida de sus familiares. Una división a través de la cual se puede ver “el otro lado” y hace que uno se pregunte: ¿Por qué tienen que haber este tipo de barreras?, ¿Por qué tiene que ser tan difícil, el querer vivir mejor?, ¿Por qué tiene que ponerse en riesgo hasta la vida misma con el objetivo de llevar el sustento a los hogares? ¿Por qué tiene que ser éste el punto de encuentro de muchas familias, que solamente pueden abrazarse o comer juntos, con una reja de por medio?

Sin embargo, en Tijuana por ser una ciudad de migrantes, se conjugan ciertos elementos que la hacen interesante si se aprende a ver más allá de simplemente el beneficio económico de ser una zona fronteriza. Se puede combinar el calor humano, el sabor de la cocina mexicana en todas sus expresiones, la cercanía a otros puntos turísticos del estado, la mezcla de ambas culturas (la mexicana y la norteamericana), además de lugares donde se puede admirar la belleza de la naturaleza.

Para quienes hemos sido inmigrantes indocumentados alguna vez y ya no lo somos, el visitar una ciudad como Tijuana, nos ayuda a estar siempre agradecidos a Dios por lo afortunados que somos por haber tenido la oportunidad de finalmente poder vivir y trabajar libremente y sin temores en un país como los Estados Unidos.

iurdaneta@revistaelite.com

Isabel Urdaneta-Ramjohn, reside en Atlanta, Georgia. Es locutora certificada y obtuvo su licenciatura en Comunicación Social con especialidad en Publicidad y Relaciones Públicas, en la Universidad del Zulia – Venezuela.

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