Ugly Betty y la política
Por Amira Plasencia, el 6 Feb, 2008 en Comentario • Publique su comentario •
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La imagen de America Ferrara en las elecciones presidenciales
El catorce de enero de este año, la joven actriz America Ferrara presentó públicamente su afiliación a la candidatura de Hillary Clinton. Una vez declarada su intención de apoyar a Clinton, Ferrara expresó : “Estas elecciones son demasiado importantes como para hacerse de lado, especialmente en mi generación. Espero reunir e involucrar las voces de la gente joven. Creo que Hillary Clinton puede transformar este país”.
Específicamente, Ferrara forma parte del grupo Hillblazers , el cual se enfoca en conseguir el voto de la gente joven del país. De hecho, uno de los objetivos principales de la campaña de Clinton es obtener un número alto de votantes menores de 30 años. Y al parecer, esta estrategia política está dando sus frutos en esta primera ronda de votaciones, ya que según el centro de análisis político CIRCLE , si se comparan los porcentajes registrados en el 2000, 2004 y 2008, se puede observar un aumento considerable de votos realizados por personas menores de treinta años sólo en el área de New Hampshire.
En el 2000, New Hampshire registró un 28% de votos, en el 2004 el porcentaje de votaciones disminuyó mucho, sólo se registró un 18% de votos por parte del segmento menor a los treinta años. No obstante, este año el estado registró un 43% de votos por parte del segmento joven de la población. Los números han aumentado considerablemente, lo cual no solamente indica que los jóvenes tienen más interés en las elecciones de este año, sino también que hay algún tipo de afinidad con los candidatos.
La apatía a la votación, sobre todo por parte de la gente joven, se presenta en gran medida cuando el discurso de los candidatos no es del todo convincente, o bien cuando no se encuentra coherencia entre la campaña y la historia política de los candidatos en cuestión. Por supuesto, existen más factores que delinean el por qué del aumento o disminución del número de votantes, aun así resulta claro que estas elecciones han traído consigo un debate constante que ha logrado captar la atención de la población joven del país.
Ahora bien, ¿qué importancia tiene la afiliación pública de una figura como America Ferrara a una campaña política? Tiene más trascendencia de la que podemos notar a simple vista. Más allá de la publicidad que genera este hecho, nos encontramos ante una estrategia política que no sólo incluye la edad, sino que también se implican cuestiones como raza, sexo, ideología e inclusive valores morales.

En sí, estamos frente a un plan que permite expandir los horizontes de la campaña. En el caso de Ferrara, el apoyo a Hillary Clinton constituye una estrategia que busca la apertura de posibilidades para llegar a la población hispana, y más específicamente a las mujeres jóvenes, ya que éstas pueden sentirse más identificadas con la actriz. La identificación se puede dar ya sea por las raíces étnicas, la edad, la imagen pública de Ferrara como actriz o persona, e incluso por el personaje que Ferrara representa en la televisión.A esto hay que sumar que la actriz ha mantenido una imagen limpia y sin escándalos, que en más de una ocasión ha expresado el orgullo que siente por su familia, y que además tiene una historia personal que inspira. La actriz nació en 1984 en la ciudad de Los Angeles, es hija de padres hondureños y también la menor de seis hermanos que han estudiado y obtenido títulos profesionales. A partir de su participación en la película Real Women Have Curves (2002), Ferrara logró una mayor visibilidad como actriz y comenzó a aparecer en otras películas y series de televisión, siendo la más conocida Ugly Betty, una adaptación de la exitosa telenovela colombiana “Yo soy Bety, la fea” (1999). Ferrara también ha ganado varios premios, como el Golden Globe , el Screen Actors Guild Award y el Primetime Emmy Award.
Igualmente, en 2007 Ferrara fue nombrada como la Mujer Hispana del año. Obviamente, detrás de esta sugerente historia, no puede faltar el sueño americano, el cual Ferrara también personifica y que forma parte de la estrategia política de Clinton, la cual de fondo nos dice: “el sueño americano no es posible, sino real; yo creo en él y lo veo reflejado en America (hasta el nombre refuerza el mensaje) Ferrara”. Bajo ese contexto, la figura de Ferrara se perfila como un modelo a seguir, lo cual resulta conveniente políticamente para atraer más votantes.
Si bien la intención de la actriz es apoyar a su candidata, puedo ver que hay mucho detrás de su afiliación pública. Sin duda, Hillary Clinton necesita formarse una imagen ante la gente joven de diferentes orígenes étnicos, siendo el hispano uno de los más importantes. America Ferrara es un ejemplo ideal para que Clinton refuerce su posición, lo cual está bien, las estrategias son ineludibles. Sin embargo, me preguntó ¿cuál es la imagen que Ferrara realmente quiere proyectar ahora? Ya que después de filmar Real Women Have Curves, expresó que nunca se había visto a sí misma como latina, sino hasta que comenzó a interpretar papeles de mujeres latinas.
¿Es decir que antes no se sentía latina y ahora sí? O que todos la identifican como latina y ya no hay más remedio más que asumir ese papel en la vida real. Sea la razón que sea, el apoyo de la actriz hacia Clinton es un arma de doble filo porque, por un lado Ferrara hace clara su posición ante la comunidad latina y abre las posibilidades políticas para Clinton, pero por otro lado también se está posicionando como la token latina que le hacía falta a la candidata.
aplascencia@revistaelite.com

