En esta época de recesión, algunos consejos
Por Isabel Urdaneta-Ramjohn, el 24 May, 2008 en Actualidad • Publique su comentario •
Imprimir
¿Por donde empezamos? La crisis en el mercado de bienes raíces, el precio de la gasolina en constante aumento, el índice creciente de desempleo, y por último se ha anunciado restricciones en la venta de arroz en los Estados Unidos. ¿Qué es lo que está pasando?
Algunos expertos afirman que el país ha entrado en una recesión económica, mientras el Presidente Bush prefiere llamarlo: “Una desaceleración en la economía”, (eso me suena a querer tapar el sol con un dedo) y mientras ellos se ponen de acuerdo qué nombre ponerle a esta situación, ¿qué hacemos los consumidores?
Aquellos que tenemos un empleo debemos estar agradecidos ya que gracias a ello se pueden cubrir los gastos normales de un hogar, pero para muchos la situación económica se ha convertido en una cátedra obligada sobre cómo aprender a hacer magia con la quincena.
Cuando llegué a este país en el 2003, recuerdo que el galón de gasolina no llegaba a $1.50 y con unos 12 dólares podía llenar el tanque de mi vehículo. Ahora, con la misma cantidad de dinero apenas se llena un cuarto de tanque.
La esperanza de muchos es que con el cambio de Gobierno, la economía comience a mejorar poco a poco, empezando por el cese de la Guerra en Irak, que les ha costado a los habitantes de este país más de $515 mil millones de dólares (alrededor de $4,681 por hogar; $1,721 por persona).
Hace un año, la reforma migratoria y la Guerra en Irak eran temas prioritarios en este país, sin embargo actualmente el tema de conversación en la calle es la manera como las decisiones que toman nuestros lideres nacionales y mundiales ha afectado el bolsillo del ciudadano común.
Ahora bien, mientras tanto ¿qué podemos hacer?
- Para en consumo de gasolina, se recomienda llenar el tanque temprano en la mañana o por la tarde, ya que los contenedores de combustibles no están tan llenos de gases durante esos periodos de tiempo.
- Si no hace tanto calor, no encienda el aire acondicionado de su carro. Baje las ventanas.
- Tómese su tiempo para echar gasolina. No apriete el dispensador hasta el máximo. Vaya poco a poco para que el tanque no se llene de gases.
- Planifique tomar las rutas más cortas. Si le es posible, consulte con páginas de Internet como Mapquest.com, Google Maps o si tiene un sistema de navegación disponible, verifique cual es la ruta más corta a su destino. No siempre tomar la autopista es la mejor manera de llegar a donde usted desea.
- Al hacer su compra de comida, lleve una lista de lo que necesita, e intente no comprar de más.
- No bote los cupones que le llegan en el correo. Seguramente más de uno le servirá, y al final habrá ahorrado algo.
- Reduzca la cantidad de veces que come en la calle. Esto le ayudará a su bolsillo y a su salud.
- Haga un presupuesto mensual, y páguese a usted mismo. Disponga de un porcentaje de su sueldo para ahorrar y dar abonos mayores si tiene alguna deuda que está pagando.
- Luego de haber establecido su presupuesto mensual, procure no gastar más de lo que ya tiene dispuesto para cada cosa, a menos que realmente sea una emergencia.
- Gaste siempre primero lo que tiene en su bolsillo, antes de usar las tarjetas de crédito. De esa manera usted se controla más y evita caer en la tentación de comprar lo que no necesita
- Si no puede con el pago de la mensualidad de su casa, considere la posibilidad de rentar una habitación. Si esto no está a su alcance, no dude en llamar al banco que le prestó el dinero para comprar, para establecer las medidas necesarias.
La información siempre será su mejor arma. Pregunte, lea, consulte y decida cuales son las mejores opciones de ahorro para usted y su familia, mientras nuestra economía entra en una etapa más saludable.
Isabel Urdaneta-Ramjohn, reside en Atlanta, Georgia. Es locutora certificada y obtuvo su licenciatura en Comunicación Social con especialidad en Publicidad y Relaciones Públicas, en la Universidad del Zulia – Venezuela.

