La realidad de vivir en la calle: Hogar, amargo hogar

Por , el 21 Jun, 2008 en Observando culturaPublique su comentarioImprimir Imprimir

Mientras leía las noticias del día, me di con una un poco peculiar: una mujer sin hogar en el Japón fue arrestada tras haber vivido por un año en el closet de una casa ajena. Al parecer, la protagonista de 58 años se mantuvo oculta durante todo ese tiempo, saliendo cuando el dueño de la casa no estaba presente, para comer y hasta para bañarse. Debido a que la comida desaparecía, y encontraba las cosas fuera de lugar, el dueño de la casa decidió  investigar lo que estaba ocurriendo y junto con la policía encontraron a la mujer escondida dentro del closet que había sido su hogar por tanto tiempo.

Cómo una persona puede mantenerse oculta por tanto tiempo, no lo puedo entender, así como tampoco puedo entender como en este país, en lugar de preocuparse por el gran número de personas que no tienen un hogar, se dedican a interferir en los problemas de otros países.

En San Francisco han implementando una nueva forma para intentar resolver el problema de los mendigos y desamparados. En lugar de dar limosna, el gobierno de la ciudad ha decidido colocar parquímetros diseñados exclusivamente para donar dinero a centros de ayuda para personas sin hogar.
Esta última noticia la recibí de una amiga mientras íbamos al centro de Atlanta para repartir comida entre las personas sin hogar que pasan sus días en la calle, ya sea tratando de ganar un poco de dinero mediante sus talentos, o los que simplemente se han resignado a pasar sus días sentados bajo la sombra de algún árbol.

Normalmente no soy del tipo de personas que hacen obras caritativas, sin embargo cuando me entere que mi amiga y un grupo de personas de su iglesia iban todos los domingos a Atlanta, decidí acompañarlos para poder ver y aprender desde el punto de vista de las personas que viven en la calle.

En Atlanta, el número de individuos que viven en la calle varía de los 5,000 a 8,000 cada día. En el país, son alrededor de 200,000 las personas que no tienen un techo bajo el cual dormir. Al llegar a Little Five Points, donde normalmente distribuyen la comida, conocimos a un singular personaje, un hombre alrededor de los 50 años, con un sombrero de pirata y una sonrisa que mostraba la falta de más de un diente.

Su apodo era Star Wars (La Guerra de las Galaxias), el porqué de este apodo no nos fue muy claro. Según me comentaron después, es muy común que al comenzar a hablar con una persona sin hogar, esta se ponga a relatar anécdotas y como llegaron a la situación en la que se encuentran. Eso fue exactamente lo que Star Wars hizo; aunque las fechas no encajaban muy bien, nos dio a saber que solía quedarse en ese lugar desde 1971, apenas regreso de la guerra de Vietnam.

Según estadísticas, una de cada tres personas sin hogar es veterana de guerra. Las razones por las cuales terminan en la calle al regresar son diversas; quizás la más frecuente es el trastorno de estrés post traumático (PTSD por su sigla en inglés), el cual la mayoría de veces conduce al alcoholismo, las drogas, y muchas veces la pérdida de sus hogares.

Star Wars sin embargo no ve las cosas negativamente, aunque el gobierno no haya podido ayudarle, su reciente fe en Dios le ha dado una razón para continuar.  Conoce a cada una de las personas que deambulan las calles y tiene decenas de historias que contar si es que uno está dispuesto a oírlas. Se enorgullece en que pudo dejar las drogas y el alcohol, y gusta comentar que de joven, vivía en la misma calle que Mark David Chapman, el hombre que asesino a tiros al famoso miembro de los Beatles, John Lennon. Cada persona tiene una historia distinta, cada una de ellas tiene algo que contar, y quizás lo mínimo que podemos hacer es escuchar.

mguzman@revistaelite.com

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