en una noche como ésta
Por Laura J. Leal, el 23 Aug, 2008 en Blog • Publique su comentario •
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hay algunas personas en el mundo que tienen la abilidad de captar una emoción y describirla en papel con tanta precición que es increible como lo logran hacer.
yo por ejemplo no lo logro. en cambio me contento con leer los pocos poemas en los cuales puedo reflejar las mismas emociones.
en este momento pablo neruda capta mis sentimientos con exactitud en el poema 20.
nota de advertensia?: cuando Neruda dice ella o la se asume que en mi caso pienso en el o lo.
aqui se los dejo. que lo disfruten.
Poema 20
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: “La noche está estrellada, y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.”
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quizo.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no puediera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
ES tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
-Pablo Neruda

